Cena en casa de Levi

Paolo Veronese - 1573
óleo sobre lienzo - 1280x555 cm
Galería de la Academia, Venecia

En 1573 Paolo Veronese completó una nueva "última cena" para el convento dominico de Santi Giovanni e Paolo en Venecia. Incluso en este enorme lienzo (casi 13 metros de largo), el pintor construye un marco arquitectónico preciso en la perspectiva central. La escena está dominada por el gran porche, bajo el cual se encuentra la mesa en la que estaba sentado Jesús y los Apóstoles. El porche también tiene claras referencias a la arquitectura de Palladio, así como algún edificio que se ve en el fondo. El cielo nublado crea una luz polarizada, lo que termina haciendo casi blancos los edificios del fondo: efecto atmosférico generalizado en las latitudes del norte, y que está aquí representado por Veronese con gran precisión, así como en la tradición típica de la pintura veneciana del siglo XVI.

A pesar de la santidad de la escena, uno de los momentos culminantes de la pasión de Cristo, Veronese utiliza muchos detalles no relacionados con la historia del Evangelio.

Esta peculiaridad se encendió creando un caso que fue más allá de las intenciones puramente artísticas del pintor. Fue hace unos años cuando se llegó a la conclusión del Concilio de Trento que sólo en el último período de sesiones, también había dictado normas para la representación adecuada de las imágenes destinadas a los lugares sagrados. En aquellos años había un fuerte contraste entre la Iglesia católica y las reformas protestantes, y uno de los temas que más dividieron a aquel tiempo, era el de la transustanciación: la transformación del pan y el vino en la Eucaristía, en carne y hueso de Cristo. los Protestantes negaron definitivamente el fenómeno de la transustanciación que por primera vez se expresa en las palabras pronunciadas por Jesús en la última cena. Por lo tanto, esa actitud poco ortodoxa hacia este preciso momento en la historia de Jesús, se puede ver una afirmación oculta de adhesión a las posiciones protestantes.

Por esta razón, Veronese fue convocado por el tribunal eclesiástico que le preguntó acerca de las razones de su elección no adherente al espíritu religioso, que se justifica por la invocación de la libertad que típicamente artistas, como los poetas, se toman para dar rienda suelta a su poder imaginativo. Para evitar el juicio de la Inquisición se encontró el compromiso de cambiar el nombre de la obra que fue llamada "La cena en la casa de Levi" y ya no "última cena".

El incidente del título se refiere a la conversión de San Mateo, que, antes de la llamada de Jesús, era un publicano recaudador de impuestos para los gobernantes romanos. Su nombre, antes de tomar el de Mateo, era Levi, y él, como un hombre de gran riqueza derivada de su posición, dio un gran banquete para Jesús en el que intervinieron otros publicanos. El tribunal eclesiástico consideró que la escena pintada por Veronese era más en acorde a este banquete que con la última cena, y así el pintor se vio obligado a realizar cambios pequeños e indicar el nuevo título sobre los bastidores superiores de la baranda de la escalera en el primer plano.

Este episodio realizado por Veronese durante el periodo de la Inquisición, es un evento significativo en el ambiente de aquellos años, porque en realidad simbólicamente, marca una transición entre dos épocas: la de la libertad narrativa del estilo de finales del Renacimiento a la nueva era del control y la censura del arte, aplicado por la iglesia católica, de acuerdo con la nueva Censura impuesta.

Convito in casa Levi
José Luiz Bernardes Ribeiro, CC BY-SA 4.0, Wikipedia